Sé que todavía no olvidas esa noche, algún día yo tampoco la olvide.
Una vez soñé muchas veces con ella, sin saber quién era.
Tuve miedo, sentí pánico por no ser así.
Me eche todas las culpas encima creyendo que así él saldría menos lastimado.
Creo que ella me perseguía o al menos yo miraba sus fotos y trataba de entender “que tenia”.
Claramente nunca pude responderme y aunque ella se metió en mi cama cada noche sin dejarme dormir, pasaron los años y ya no era solo uno, sino varios fantasmas como ella.
Se que esa noche para vos fue la peor y la que puso tu mundo de cabezas, créeme que a mí me recordó cuando el mío se derrumbo.
Vine a decirte que yo no soy tu fantasma, que yo no tengo nada que vos no tengas, que no soy mejor y no tenés ningún defecto.
Sos hermosa y creíste como yo en el amor.
Apostaste hasta los huesos y esa noche viste como todo se prendía fuego.
Pero yo no soy tu fantasma, ese sigue durmiendo a tu lado jurándote cambiar, dice que tiene miedo de perderte, que no pensó y no se dio cuenta.
Yo no soy tu fantasma, a mí también me rompieron el alma
No hay errores en el amor, el verdadero ama con el alma sino es costumbre. Con el tiempo entendí que ella, no era mi fantasma, que él no sintió culpa en mi piel y que yo no soy el tuyo.